Cuando publicamos contenido siempre nos da miedo que nos critiquen. ¿Has podido completar la frase del titular? Supera el síndrome del impostor

 

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LinkedIn y la vida real

Esta es una conversación entre finanzas y dirección general:

  • ¿Me puedes sacar cuanto ha sido el gasto en mantenimiento informático de este año? – habla dirección general.
  • Claro, ahora mismo te digo el importe que hemos gastado mes a mes – responde la persona de finanzas.
  • Oye, estos gastos de mantenimiento, ¿afectan directamente al coste de producto?
  • No. Está en gastos generales y luego se reparten. Tenemos cuentas separadas para poder llevar mejor los gastos.

 

Reproducimos esta conversación entre el departamento de finanzas entre dos personas, una experta y otra de nueva incorporación:

  • Esta factura de mantenimiento informático, ¿contra qué cuenta la llevamos? ¿Una 601 ó una 622?
  • Contra una 622. No va a coste de producto. Va a gastos generales. Abre la cuenta de proveedor y automatiza el asiento para siguientes facturas.

 

El conocimiento de la persona de administración es el mismo. La forma de comunicarlo según el interlocutor es completamente distinta.

¿Has podido completar la frase? La solución al final.

Hoy vamos a ver

  • Déjate de palabras técnicas
  • Piensa en cómo ayudar a tu cliente
  • Empieza a publicar ya

 


Déjate de palabras técnicas

Siempre hay alguna persona a la que puedes ayudar compartiendo tu día a día. ¿No te ha pasado alguna vez (o muchas veces) que después de estar trabajando con alguna persona no  has aprendido algo nuevo? Por ejemplo, trabajando en el Congreso Ventas Digitales con Miquel Nadal, Javier Cristóbal y David Carulla he aprendido a:

  • Cómo se planifica el lanzamiento de un congreso paso a paso.
  • El uso de herramientas colaborativas como el Airtable.

Incluso aprendo con mis clientes de LinkedIn:

  • Se puede grabar en casa sin medios técnicos especiales, incluso con una pared de gotelé y queda bien.
  • Cómo mejorar mi página web para sacar tráfico de LinkedIn a mi web y que convierta más.

Cuando trabajaba presencialmente, solo de ver a otras personas cómo manejaban Excel, yo también aprendía.

En nuestro día a día siempre aprendemos de personas anónimas. ¿Por qué no compartir lo que nosotros hacemos con otras personas? La clave no es darnos valor por las palabras técnicas que usemos. El mérito está en organizar y comunicar la información de forma sencilla. En muchas de mis  formaciones pongo el ejemplo que aquí te dejo de Manuel Valverde, uno de mis alumnos sobre un PDF de cómo grabar vídeos. Aquí te lo dejo.

 

Mi pregunta siempre es la misma. ¿Dónde está el mérito de este tipo de publicación?

Que Manuel ha sido de capaz de organizar la información, sintentizarla  y hacerla muy sencilla de consumir. Es ahí donde tenemos que esforzarnos. Seguro que nuestros competidores sabrán tanto o más que nosotros. ¿Lo saben comunicar para que sus clientes lo entiendan? Ahí está la clave.

 

 


Piensa en cómo ayudar a tu cliente

No se trata de exhibirnos con palabrejas. Realmente, me da igual lo que sepas. Lo único que me importa es CÓMO ME VAS AYUDAR. Te pongo algunos ejemplos que quizá te hagan reflexionar y buscar el paralelismo con lo que tú ofreces o en lo que destacas profesionalmente:

  • En el tema de abogados me cuesta mucho escuchar que según la ley XYZ que ha salido existen riesgos de fraude, … ¿Por qué no me lo traduces a algo más sencillo? Tan fácil como: puedes tener seguridad en tus contratos si incluyes una  cláusula que diga ….
  • Con temas fiscales: hablamos de balances, fondos de maniobras, ROI, EBITDA. Nadie que no sea financiero se entera del tema. Háblale de cómo generar liquidez controlando la rotación de existencias, los días que das de plazo para que paguen tus clientes y cómo pagas tú a tus proveedores. Háblale que financie las inversiones a largo plazo con préstamos a corto plazo y no con líneas de crédito y así suma y sigue.
  • Si hablamos de recursos humanos, no me hables de forma genérica que hay que tratar bien a las personas. Coméntame cómo se hace una reunión para dar una buena evaluación de los equipos, cómo se implementan las ideas,  cuántos días dedicas a reunir a tus equipos y explicarles los objetivos, cuántas sugerencias de mejora recibes de tus equipos. En definitiva: cuéntame cómo lo haces en tu día a día.

 

Te dejo aquí el ejemplo de otro de mis alumnos, Mayte Tornero.

¿Tú te crees que a la gente le interesa saber los términos técnicos del crowdlendig? Quieren saber si hay alternativas a la financiación tradicional y qué hay que hacer para acceder a ella. Nada más.

Pónselo muy fácil a tus clientes. LinkedIn es la única plataforma de redes sociales que permite publicar PDFs. Te dejo aquí el artículo Incluye PDFs en tu estrategia de comunicación.

 


Empieza a publicar ya 

No te lo pienses más. Prueba tu contenido en redes sociales. Puede incluso ser contenido generado por ti de principio a fin, o un resumen de algo que hayas visto u oído. Te cuesta muy poco escribir en whatsapp o publicar en Instagram. Parece que LinkedIn nos da un poquito más de respeto. Sin embargo, en redes y en la vida:

Mejor cercando que perfecto

Hay que coger el hábito. te dejo aquí el ejemplo de Iñaki Alcaraz. Nos conocimos hace muy poco en un evento y es una persona que me gustan sus valores. Hemos tenido dos conversaciones y en un momento ha sacado dos contenidos. Es lo mejor, en caliente.

Aquí te dejo un ejemplo de un resumen de un evento que realicé en el Work Café Santader sobre Lecciones de una quiebra. Me encantó el resumen. Además me viene muy bien saber qué es lo que más ha llegado a la gente.

Aquí te dejo otro ejemplo dando su opinión sobre el employer branding y las dificultades que suele haber con los departamentos de marketing. Es una idea que ambos teníamos. Una vez visto que no estamos locos, ¿por qué no compartirlo?

La clave es tener una idea y comunicarla.

Si haces vídeo no hace falta que salgas perfecto. Simplemente busca un sitio para grabar y adelante. Te dejo aquí un artículo de Cómo perder el miedo a grabarme en vídeo.

Si todavía no has completado la frase del titular aquí va la solución:

Tu contenido es para tu cliente, no para tu competencia. Superando el síndrome del impostor.

 


Tu contenido es para tu cliente, no para tu competencia:

  1. El mérito del contenido no son las palabras técnicas, es ordenar la información y compartirla de forma muy sencilla.
  2. Piensa siempre en lo que necesita tu cliente o audiencia. No personas que son como tu.
  3. Incorpora la comunicación a tu día a dia. Siempre que te pase algo interesante, publica.

Si quieres tener una estrategia para ser visible y rentable para estar en LinkedIn (perfil, crecer en tu red de contactos y crear contenido)  puedes apuntarte a la Academia LinkedIn Sencillo con un pago único o si quieres ir acompañado porque no tienes tiempo puedes acudir a las mentorías grupales o individuales.

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