No tengo tiempo y no sé sobre qué crear contenido son las mayores excusas para no crear contenido propio. Muy pocas personas están creando contenido genuino y es una oportunidad única para tener mayor reconocimiento profesional.

 

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LinkedIn y la vida real

No me acuerdo en qué podcast lo escuché pero esta frase me impactó:

Sufrir en privado para disfrutar en público

Se hablaba de cómo preparar presentaciones. Si lo piensas fríamente, se puede aplicar a cualquier disciplina. Cuanto más prepares una presentación, cuanto más entrenes en el deporte, cuanto más preparas una reunión de trabajo mejor sale todo.

Desde fuera, solo vemos el resultado final. Y muchas veces lo atribuimos a que tiene una facilidad especial para ese área. ¿Por qué no preguntamos cuánto tiempo le ha llevado prepararlo? O incluso mejor, ¿cuántas horas ha dedicado a lo largo de su vida a hacer lo que está haciendo?

Con la creación de propio contenido sucede lo mismo. Tenemos que entrenarnos a preparar nuestro propio contenido. Y eso es lo que vamos a ver en este artículo:

  • Bloquea tiempo
  • Proceso creativo
  • Multiplica la difusión

 


Bloquea tiempo

No sólo te pasa a ti. Nos pasa a todos. Si no bloqueamos un tiempo para generar nuestro propio contenido, el día a día nos come.

El tiempo es como los trasteros. Cuanto más tenemos, más lo llenamos de cosas innecesarias.

Sin embargo, si tú mismo vas limitando tus tiempos y bloqueando tiempo de trabajo (time blocking) entonces serás más productivo y priorizarás aquello que es y no es importante.

Ya lo sé. Nuestras rutinas, aunque no sean buenas, nos dan seguridad. Por eso nos cuesta tanto cambiarlas. Nos dan una falsa apariencia de haber estado trabajando. Cierto es que justifica unas horas de presencia, pero no de productividad. Sobre este tema escribí un artículo que se titula No quiero que trabajes bien. No te quejes porque trabajas muchas horas, cuéntame cuánto trabajo has sacado adelante.

A mí personalmente me gusta mucho escribir y mis tiempos más productivos son a primera hora de la mañana. Así que antes de llevar a los niños al cole me siento a escribir. Suelo levantarme a las 5:00 AM. Busca tu tiempo más productivo.

Puede que en tu caso, seas mucho más productivo a última hora del día, o a una hora determinada o a lo mejor algún momento del fin de semana. Bloquea ese tiempo en el que te sientes más inspirado. Tiene que ser un tiempo donde te encuentres tranquilo, sin interrupciones.

¿Cuántos días? Depende el contenido que vayas a crear. Para sacar una pieza de contenido al principio puedes estar trabajando entre  8 – 10 horas. No pienses que eres malo. Todos hemos pasado por ahí. Pero con el hábito, en mi caso, puedes bajarlo a dos horas el proceso creativo. Quizá sea una buena opción empezar bloqueando 2 horas x 2 días a la semana.

¿Ya has pensado cuándo lo vas a hacer? Tienes todas mis plantillas, las que yo utilizo para crear contenido en la Academia LinkedIn Sencillo. Para que los temas técnicos no sean un problema. Y además ahí tienes una comunidad en un grupo privado de LinkedIn con profesionales que se encuentran en la misma situación que tú.

 


El proceso creativo – ir más rápido

Antes de ponerte a crear contenido tienes que tener muy claro dos temas:

  • ¿Cuál es el objetivo de tu contenido?
  • ¿Qué tres ideas quieres transmitir?

 

Cuál es el objetivo de tu contenido

La inspiración no llega sola. Hay que dirigirla y orientarla. No te compliques mucho con lo que quieras transmitir. Una idea general con tres ideas que lo apoyen.

Si vas a hablar de varios temas, es mucho mejor que hagas varias piezas de contenido independiente. Te pongo varios ejemplos reales:

  • Si hablas sobre hoteles, no hagas un artículo escribiendo sobre todo el proceso de experiencia de cliente desde que entra hasta que sale. Quizá puedas hacer un artículo de cómo se atiende bien a las personas en recepción, otro para los desayunos, otro para el check-out, ….
  • Si hablas sobre motivación de equipos y las herramientas que utilizas, es mucho mejor que no hagas una enumeración, sino que entres a analizar en detalle cada una de ellas.
  • Si hablas sobre temas financieros y problemas que tienen tus clientes, dedícate a abordar uno a uno: cómo se establecen los KPIs de operaciones, cómo se hace un presupuesto, cómo se analizan las desviaciones.

Y una buena idea para no quedarte sin contenido es planificarlo. Si tuvieses que escribir un libro sobre el tema que estás escribiendo, ¿cuál sería el índice?

Te dejo aquí el enlace a otro artículo que escribí sobre Ideas para crear mi propio contenido. Seguro que te ayuda a saber cómo estar alerta y ponerlo de una forma más atractiva. A modo de resumen busca paralelismos entre la vida real y profesional, entre temas complicados comparados con otros sencillos, escribe sobre las dudas de tus clientes, sobre todo aquello que cuentas muchas veces, sobre conferencias que has impartido o sobre cualquier tema que hayas vivido en primera persona.

Cuando has bloqueado tiempo para escribir tu mente está mucho más alerta sobre los temas que puedes escribir. Cuando te surjan las ideas apúntalas en las notas del teléfono móvil o en una libreta. A mí me resulta mucho más fácil el móvil.

Y cuando empiezas a publicar, de los comentarios que te hacen seguro que se enciende tu bombilla para escribir de más cosas. Lo que tú crees que todo el mundo debe saber, no es así.

 

¿Qué tres ideas quieres transmitir?

En temas de escritura y conferencias, es muy habitual escuchar hablar de

La regla del 3

Como consumidores de contenido nos cuesta retener más de tres conceptos. Así que tu idea clave, puedes estructurarla en tres ideas principales que la apoyen.

Si te dedicas a documentar lo que estás escribiendo, lo estás haciendo mal. Tu proceso de creación de contenido tiene que salir de forma natural. Escríbelas en apartados separados. No hace falta que estén muy bien escritas o redactadas o si grabas en vídeo bien dichas. Pásalas a limpio, ponlas en papel.  Como si tu mente las escupiese. Seguro que no te quedan muy bien pero ya tienes un primer borrador. Siempre es mucho más fácil empezar con algo que de cero.

Esta es la mejor forma de ir al grano. No escribir por escrirbir, sino de tener claro qué tres ideas van a apoyar mi idea principal. Trabaja todas las ideas y lo vas dejando por escrito. La segunda vez que vuelvas con esas ideas, seguro que las puedes dejar mucho mejor redactadas y comunicadas.

¿Y nunca hay que documentar? Si estás constantemente formándote y lees algún dato que te gusta, claro que lo puedes apuntar y hacer referencia. Y a partir de ahí crear tu propio contenido. Pero no has perdido al tiempo buscando fuentes que justifiquen tu contenido. Puedes empezar tu contenido comentando información de otros artículos, libros o contenido que hayas leído. Te dejo un ejemplo de uno de mis artículos donde hacía referencia a una infografía de Juan Carlos Alcaide publicada por en ESIC y que se titula «El embudo de ventas ya no es como te lo han contado«


Multiplica la difusión

Lo más complicado ya lo has hecho. Tener contenido genuino, auténtico, sólo tuyo. Ahora ya sólo te queda multiplicar su difusión. Ponlo en diferentes medios. Hay personas que prefieren leer, otros les gusta más el vídeo, otros simplemente escuchar y puede que a otros las infografías.

Tienes plantillas para todo este tipo de contenidos en mi Academia LinkedIn Sencillo. Las que yo uso, y otras que he comprado y no uso. Además de mi soporte y un grupo de profesionales con los mismos retos.

Como yo funciono más o menos con extensiones de tiempo:

  • Texto escrito: entre 800 y 1.200 palabras. Como regla general. Hay veces que artículos de 1.500 palabras han funcionado muy bien. Lo importante es el contenido. Aquí puedes consultar mi artículo «Cómo hacer más atractivo mi blog en LinkedIn»
  • Vídeos: los que subo a linkedin sobre 2 minutos suelen funcionar bien. LinkedIn tiene un límite de 10 minutos. Tenemos poco tiempo y demasiada información para estar tanto tiempo con un vídeo. A no ser que esté muy bien hecho. Vídeos cortos funcionan muy bien. Puedes ver mi artículo «Cómo hacer contenido en vídeo para linkedin«.
  • Podcast: ¿por qué no pasar tu contenido escrito a formato podcast? Es mucho más natural tener el objetivo y las tres ideas fundamentales y luego hablar sobre ellas, que leer lo que has escrito.
  • Infografía: si has creado contenido propio no hace falta que hagas solo una infografía, sino tantas como necesitas. Es un microcontenido ideal para publicarlo en las redes sociales. Tan fácil como comprar una plantilla de Power Point o similar y ponerla en vertical. Yo las compro en EnvatoMarket.

 

 


Vamos con un resumen rápìdo de lo que hemos visto:

  1. Bloquea tiempo: si no sacas tiempo no sucederá. Bloquea dos horas por dos días cuando seas más productivo.
  2. El proceso creativo: piensa en una idea principal y tres de soporte. Ponlas por escrito y luego las irás desarrollando.
  3. Muliplica la comunicación: una vez que tienes las ideas, ¿por qué no ponerlas en distintos soportes?. Escrito, infografía, vídeo o podcast.

 

 


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