PONIENDO A PRUEBA TUS VALORES

¿Te gustaría saber qué decisiones puedes tomar que te harán más feliz en tu trabajo? ¿Cuáles son esas decisiones que van más acorde con tu forma de ser?  ¿Cuál es tu norte en la vida?

Identificar tus valores es conocer qué nos hace sentir bien para poder decir sí o no

Ser coherente con ellos es dormir con la conciencia tranquila

Los valores adquieren significado cuando hay que elegir y comparar. Ahí van algunas preguntas para poner a prueba tus valores (por cada respuesta pregúntate el valor o significado que tiene para ti esa decisión):

  • ¿Qué haces si para entrar en un cliente que te puede aportar una buena facturación tienes que “comprar” a alguna persona?
  • ¿Aceptas regalos de clientes o proveedores, que incluso pueden recibir otras personas en tu puesto similar y que sabes que van a condicionar tu decisión? ¿Le pides al proveedor que en vez de mandarte los regalos a la empresa donde estás obligado a compartirlos, los envié a tu casa?
  • Te ofrecen un nuevo puesto de trabajo de gran prestigio social y buen sueldo, pero que afectará a tu tiempo de familia. ¿Lo coges?
  • Estás obligado a trasladar tu residencia sin nada más a cambio que tu puesto de trabajo, ¿te mueves?
  • ¿Llegas tarde a casa cuando los niños están a punto de acostarse o haces lo posible por sacar tiempo para disfrutar con la familia?
  • Tienes libertad para repartir el variable entre el equipo, ¿lo haces con criterios objetivos o prefieres favorecer a las personas afines?
  • Hay que hacer recortes en la empresa. ¿Ves normal que también te sientas afectado? ¿O si tienes posibilidad intentas que los recortes los soporten sólo el equipo y no tú?
  • Si para conseguir los objetivos de la empresa y que no te toque el variable tienes que: ¿falsear el inventario o hacer alguna trampa con el proveedor? ¿maquilar las cuentas? ¿engañas al cliente? ¿saltarte normas de la empresa en cuanto a riesgo margen por llegar a la cifra de negocio?
  • A la hora de contratar a alguien mejor que tú, agradecer públicamente el trabajo de alguna persona del equipo o promocionar fuera de tu departamento o de tu empresa a alguien que te saca el trabajo, ¿qué haces?
  • ¿Prefieres montar un negocio por tu cuenta que te pueda aportar proyección profesional y decidir tu vida?  o ¿te da sientes más cómodo con santa nómina bendita aunque te aburras en el trabajo?
  • ¿Le dices a una persona de tu equipo que se va a ir la calle con tiempo para que pueda encontrar alternativa, o prefieres no avisarle?

Los valores que se escogen no son ni buenos ni malos, son los que existen. Nos hace felices juntarnos con personas que los comparten, y tremendamente infelices cuando no comparten los que son esenciales e irrenunciables para nosotros.

Y no sólo son importantes los valores, también es importante cómo proyectas tu forma de ser en el trabajo y en la vida. En mi caso que soy una persona inquieta que me gustan la variedad y los retos. Si he estado varios años en una empresa, ha sido porque he podido ir experimentando en distintos departamentos o entornos y siempre me ha atraído experimentar.

Otras personas pueden valorar mucho más la seguridad. Y además, pueden conjugarlo con su necesidad de probar e innovar. Pueden promover un proyecto innovador dentro su propia empresa.

Lo que nos hace infelices es que dejemos que “pisen” nuestros valores

Que como muchos de vosotros, hace tiempo pensaba que los valores tenían un efecto decorativo, pero son el motor de las personas. Mis recomendaciones son:

  • Accionistas: que queden reflejados por escrito de una forma detallada los derechos y obligaciones (pacto de accionistas). ¿Cuál es el objetivo de la empresa? ¿Cómo va a transformar la sociedad? ¿Qué quiere que digan de la empresa los clientes, proveedores, empleados, entorno? ¿Qué acciones tomaremos para que así sea? ¿Cuánto dinero se quiere ganar? ¿Con cuántas horas de trabajo? ¿Qué se entiende por remuneración justa?
  • Comité de Dirección: ¿cuáles son los objetivos de la empresa? ¿cómo se toman las decisiones y con qué personas? ¿qué tipo de personas y con qué valores necesitamos en la organización? ¿Cómo, o con qué tipo de acciones los vamos a promover? ¿cuál es el tipo de relación que queremos establecer con los clientes –internos y externos- y proveedores?
  • Departamentos: ¿cuáles son las normas? ¿cuáles son los valores de las personas del equipo? ¿cómo podemos aprovechar los valores de las personas para conseguir los objetivos de la empresa y mejorar el día a día? ¿cómo lo vamos a medir?

Ya estamos dando un tiempo a las personas para que puedan experimentar y probar cuáles son sus valores, el motor de su vida. Ya estamos probando y depurando cómo generar felicidad y energía  que se traduzca en una mayor rentabilidad.  Estamos consiguiendo que las personas saquen a la luz y hagan visible la guía de las decisiones que les han hecho felices.

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Antes que acabe julio, junto con Beatriz G Barbeito, pondremos a vuestra disposición una guía que os ayudará a reflexionar. la-suerte-no-existe-ilustracion

 

David Díaz Robisco ayuda a gerentes que quieren controlar e impulsar su empresa a través de la creación de información relevante que alinea al equipo con el mercado y reduce los riesgos en la toma de decisiones.

Puedes ponerte en contacto conmigo a través de linkedIn o del correo electrónico david@informacionparalaaccion.com

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“La suerte no existe eres tu quien la trae” 
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